La motivación de Karla a seguir haciendo arte...
Yo y ellos
Hay Nubes que no recuerdo en dónde las registré desde mi móvil; puede ser que me haya detenido en el coche a fotografiarlas, puede ser en una caminata o puede ser desde las ventanas de mi casa. Y estas, “Yo y ellos”, me han acompañado en uno de los procesos más retadores de mi vida. Tenían que ser estas perdidas…
Las inicié en 2023 o 2024, cuando el anhelo por volver a pintar se quedaba en tardes entusiastas y en bastidores olvidados, aún en bocetos de acrílico. Fue en 2026, mi gran año, cuando lo retomé con fuerza, entre amores y miedos que brincaban de mis manos; de mi pincel, como antena que descarga; desde esos ojos que osaban plasmar esas formas del cielo que engatusan.
Fui expulsando sentimientos que al día siguiente se escondían, mostrando otros nuevos que me dejaban aún más expuesta: cansada, intrigada, odiando desde esa Karla que no conocía y que quería eliminar; usando herramientas que ni con la respiración lograban traerme paz.
Hasta que logré balancear mis adentros con lo que la fotografía me daba: orden, baile, armonía. Pidiéndoles a esos mismos dentros replicar aquello que mis ojos podían ver.
El proceso aún sigue, y este óleo, cada día, lo muestra y lo esconde un poco más.
Gracias a Marlene, que fue quien me acompañó esa primera tarde en Demócrito. Gracias a Brenda, que me invitó e insistió en continuar. Benditas ellas y las que, en silencio y a la distancia, ha movido tanto en mí.
Karla volviendo a ser Karla.
Nubes y más.
Inicio olvidado.
Se concluye en mayo de 2026.
Un reencuentro conmigo a través de la pintura. Unas fotografías de Nubes, tomadas y casi olvidadas, se convierten en compañeras de un proceso interior lleno de emociones, miedos y descubrimientos. Al retomarlas con mi antena - pincel, encuentro orden, baile y armonía, mientras la obra va mostrando y escondiendo partes de mi.
En esencia, es la historia de Karla volviendo a ser Karla, entre Nubes y más.